Comprar un carro usado cuando el crédito anda mal
Una guía derecha para comprar un vehículo usado en el este de Texas — cuánto cuestan de verdad las cosas, qué preguntar, qué revisar y cuándo mejor irse. Escrita por un lote que lleva sus propios pagos, incluyendo lo que no nos ayuda a vender.
Escribimos esto porque casi todo lo que hay en internet sobre comprar un carro usado está escrito para alguien con 720 de puntaje y una preaprobación del banco en la bolsa. Ese no es quien llega a nuestro lote, y seguramente no es usted.
Si ya le dijeron que no en un banco, anda comprando en una parte del negocio donde hay gente buena y hay gente que no, y desde la calle cuesta distinguirlos. Así que aquí está todo lo que le diríamos a un amigo. Algo de esto hace más difícil venderle un carro. Preferimos que lo sepa.
Lo que hay aquí
- Saque bien la cuenta antes de enamorarse de un vehículo
- Qué es realmente “aquí compra, aquí paga” y qué le cuesta
- Preguntas que debe hacerle a cualquier lote antes de firmar
- Revíselo antes de comprar
- Lo que usted mismo puede revisar en diez minutos
- «Tal como está» y el letrero de la ventana
- Qué traer para no hacer dos viajes
- Señales de que mejor se vaya
- Después de comprar
1. Saque bien la cuenta antes de enamorarse de un vehículo
Casi todos empiezan escogiendo el carro y luego rezando para que el pago salga. Hágalo al revés. Siéntese con lo que de verdad entra a su casa al mes y calcule qué le puede dar a alguien sin descuadrar el resto de sus cuentas.
Y acuérdese de que el pago no es el único gasto. Cada mes un vehículo también le cuesta:
- Aseguranza de cobertura completa. Si lo va a financiar, se la van a exigir. En un vehículo con años y con un historial de manejo no muy limpio, esto sale más caro de lo que la gente cree — pida la cotización del vehículo exacto antes de firmar, no después. Con el año, la marca, el modelo y el VIN cualquier agente se la da en unos minutos.
- Gasolina. Una Expedition de ocho cilindros y un Spark de cuatro no son lo mismo si maneja 40 millas al trabajo. Saque la cuenta con su recorrido real.
- Reparaciones. En un vehículo con 150,000 millas, algo va a necesitar atención. No es un tal vez.
Una buena regla: si el pago más la aseguranza más la gasolina pasan de como la quinta parte de lo que se lleva a su casa, va a estar apretado. No es una ley, y mucha gente carga con más porque no le queda de otra. Pero entre sabiendo.
2. Qué es realmente “aquí compra, aquí paga” y qué le cuesta
En una agencia normal, el lote le vende el carro y un banco o una unión de crédito le presta el dinero. Si el banco dice que no, se acabó el trato.
En un lote de aquí compra, aquí paga, el lote es el prestamista. Nosotros mismos llevamos los pagos. Por eso podemos aprobar a gente que los bancos no — el riesgo lo tomamos directo en vez de pasárselo a alguien de otra ciudad.
Aquí está el intercambio honesto, y el lote que no se lo diga es un lote con el que hay que tener cuidado: va a pagar una tasa más alta que alguien con buen crédito en una unión de crédito. En Texas, los cargos de financiamiento en la venta de vehículos tienen un tope que pone la Oficina del Comisionado de Crédito al Consumidor (OCCC), y el tope sube conforme el vehículo es más viejo. En este lado del negocio las tasas comúnmente andan de los diecitantos a los veintitantos por ciento. Si un lote le da un número, usted tiene derecho a ver la tasa y el total por escrito antes de firmar nada.
Lo que compra con esa tasa más alta es acceso — un vehículo ahora, de alguien que sí va a trabajar con usted, sin banco de por medio. Si vale la pena o no depende de qué tanto necesita llegar al trabajo. Para mucha gente claramente sí vale. Nada más no deje que nadie le diga que es gratis.
3. Preguntas que debe hacerle a cualquier lote antes de firmar
Hágalas en voz alta. Ponga atención a cómo le contestan tanto como a qué le contestan. Una respuesta derecha y sin rodeos le dice mucho de con quién está tratando.
- «¿Cuál es el precio total, ya con todo?» El precio de la etiqueta más impuestos, título, placas y cualquier cargo del distribuidor. Pida el número real.
- «¿Cuál es la tasa de interés, y cuánto voy a haber pagado al terminar?» Los dos números. No nada más el pago.
- «¿De cuánto tiempo es el contrato, y cada cuándo se paga?» Cada semana, cada quince días, cada mes. Asegúrese de que empate con cuando a usted le pagan.
- «¿Hay penalización si lo pago antes de tiempo?»
- «¿Puedo revisarlo antes de comprar?» Esta es la grande. Vea la siguiente sección.
- «¿Se vende tal como está, o trae garantía?» Que quede claro, por escrito, antes de que entregue dinero.
- «¿Qué pasa si una semana voy a andar tarde?» Pregúntelo antes de necesitarlo. Un lote que se encoge de hombros y dice «háblenos» no es lo mismo que uno que no le contesta.
- «¿Tienen el título?» Pregúntelo. Si la respuesta se complica, baje la velocidad.
4. Revíselo antes de comprar
Antes de firmar nada, vale la pena que un mecánico que usted escogió — no uno que le recomiende el lote — lo revise en la rampa. Una revisión antes de comprar por aquí anda entre $100 y $200. En una compra de $12,000 ese es el dinero mejor gastado de su vida.
Pídale al mecánico que revise en particular:
- Cómo trabaja la transmisión, sobre todo en una camioneta o troca con años y mucho millaje
- Fugas de aceite, fugas de anticongelante y cualquier señal de junta de cabeza
- Chasis y bajos — óxido o señales de que estuvo en un choque
- Vida que le queda a los frenos y a las llantas — las dos cosas son dinero de verdad si ya se están acabando
- Si la luz del motor se borró hace poco
- Qué va a necesitar en los próximos 12 meses y más o menos cuánto cuesta
Y aquí está lo más importante: si un lote le dice que no, o se molesta, o le dice que el vehículo no puede salir — dé la vuelta y váyase. No hay una sola buena razón para negarse. Nosotros le damos las llaves y le decimos que se tome su tiempo, porque preferimos que encuentre un problema antes de firmar y no después. Cualquier lote que esté seguro de lo que vende va a hacer lo mismo.
5. Lo que usted mismo puede revisar en diez minutos
Aunque no sepa de carros, parado ahí en el lote y en un día seco puede cachar bastante.
- Agáchese y mire debajo donde estuvo estacionado. Gotas frescas son para preguntar.
- Saque la varilla del aceite. Lechoso o con espuma es mala señal. Arenoso es mala señal.
- Revise todas las llantas, incluida la de refacción, y véales la fecha. Llantas que no hacen juego o desgastadas disparejo apuntan a alineación o suspensión.
- Ponga la llave en accesorios y vea el tablero. Todas las luces de advertencia deben prender y luego apagarse al arrancar. Si alguna nunca prende, a lo mejor le quitaron el foco.
- Prenda el aire acondicionado. En el este de Texas eso no es lujo. Déjelo correr cinco minutos completos.
- Maneéjelo en carretera, no nada más a la vuelta de la manzana. Escuche a 60. Frene fuerte una vez en un estacionamiento vacío. Sienta si se jala para un lado.
- Vea las separaciones entre láminas y la textura de la pintura. Pintura que no empata o separaciones disparejas casi siempre quieren decir que hubo hojalatería.
- Huélalo. Mucho aromatizante en un carro usado a veces está tapando daño por agua o por humo.
6. «Tal como está» y el letrero de la ventana
La ley federal exige que el distribuidor ponga una Guía del Comprador en la ventana de cada vehículo usado que ofrece. Le dice una de dos cosas: que el vehículo trae garantía, o que se vende tal como está, sin ninguna garantía. En Texas esa guía tiene que estar disponible en español si la venta se negoció en español — pídala.
Tal como está quiere decir exactamente lo que suena. Una vez que se lo lleva, las reparaciones son suyas — aunque algo se descomponga esa misma semana. Casi todo el inventario de aquí compra, aquí paga en Texas se vende tal como está, y el nuestro también. Lo decimos en nuestra página en lugar de dejar que lo descubra en el papeleo.
Dos cosas que vale la pena saber:
- Manda la Guía del Comprador. Si un vendedor le promete algo de boca pero el letrero de la ventana dice tal como está y el contrato dice tal como está, lo que cuenta es el papel. Todo lo que le prometieron tiene que quedar por escrito.
- Tal como está no le da derecho al distribuidor de mentirle. Un distribuidor sigue sin poder tergiversar lo que sabe del vehículo. Si usted hace una pregunta directa, le deben una respuesta directa.
Así que haga preguntas directas. Pregunte qué saben de dónde vino, qué le han hecho y qué esperarían que necesitara. Apunte lo que le digan.
7. Qué traer para no hacer dos viajes
En casi todos los lotes de aquí compra, aquí paga, incluido el nuestro, va a necesitar cuatro cosas:
- Su licencia de manejar
- Comprobante de ingresos — normalmente un par de talones de cheque recientes. Si trabaja por su cuenta o le pagan en efectivo, hable antes y pregunte qué le aceptan. Muchas veces sirven los estados de cuenta del banco.
- Comprobante de domicilio — un recibo de luz o algo con su dirección
- Su enganche
También va a necesitar aseguranza antes de salir del lote. Tenga a la mano el número de su agente.
Si alguien va a firmar con usted, tráigalo y traiga sus papeles también. No maneje hasta allá pensando arreglarlo por teléfono.
8. Señales de que mejor se vaya
La mayoría de los lotes por aquí los llevan personas que tratan de hacer las cosas bien. Unos cuantos no. Estas son las señales.
- No lo dejan llevarlo a revisar. Nada más de esta lista importa tanto como esto.
- No le ponen los números por escrito antes de que se comprometa, o los números siguen cambiando.
- Lo único de lo que quieren hablar es del pago. «¿De cuánto quiere su pago?» sin hablar de precio, tasa ni plazo es como un pago cortito y barato se convierte en un contrato larguísimo y carísimo.
- Lo están apurando. «Otra persona viene a verlo en una hora» a veces es cierto y muchas veces no.
- No tienen el título, o es todo un cuento.
- El VIN del tablero no empata con el del papeleo. Revíselo. Toma diez segundos.
- Espacios en blanco en algo que va a firmar. Nunca firme un documento con una línea vacía.
- Anuncian «aprobación garantizada» o «todos aprobados». Nadie aprueba a todos. En Texas ese tipo de publicidad no está permitida, y un lote que juega chueco con su publicidad va a jugar chueco con su contrato.
9. Después de comprar
Saque placas y título. En Texas el papeleo se presenta en la oficina de impuestos del condado, y normalmente lo hace el distribuidor. Pregunte para cuándo esperar sus placas y su título, y dé seguimiento si se pasa la fecha.
Mantenga la aseguranza al corriente. Si se le cae en un vehículo financiado, queda en incumplimiento del contrato, y la cobertura que le imponen cuesta mucho más que su propia póliza.
Guarde algo para reparaciones. Aunque sean veinte dólares a la semana, le da con qué responder cuando se va una llanta o una marcha, y evita que una reparación se convierta en un pago atrasado.
Si va a andar tarde, hable antes de la fecha de pago. Esto es lo más útil de toda esta página. Todo lote que lleva sus propios pagos trata con gente a la que le cortaron las horas o se le descompuso el bóiler. A los que hablan y dicen qué está pasando casi siempre les trabajan. Los que dejan de contestar el teléfono son los que acaban perdiendo el vehículo. Una llamada normalmente hace toda la diferencia.
Una última cosa
Si no se lleva nada más de esta página: hágalo revisar, pida los números por escrito y no deje que nadie lo apure. Esas tres cosas lo protegen en cualquier lote de Texas, incluido el nuestro.
Preguntas sobre cualquiera de esto — aunque ande comprando en otro lado — llame al 903-683-2886. Le decimos lo que sepamos.
Cuando esté listo para ver
Todo lo que tenemos está en la página con fotos, millaje y el precio puesto. Nosotros financiamos, y le damos las llaves para que lo revise con calma antes de comprar.
Los precios no incluyen impuestos, título, placas ni cargos del distribuidor. Todos los vehículos se venden tal como están. Financiamiento sujeto a aprobación.
Vea lo que hay en el lote